Al igual que en la mayoría de los pueblos del entorno, las fiestas mayores se celebraban tradicionalmente coincidiendo con la festividad de los patrones de la población. En nuestro caso, Santiago Apóstol y Santa Lucía.
La redución de la población residente en la localidad, motivada por la migración producida a partir de los años 60´s, conlleva la decadencia de las festividades tradicionales. En el año 1972 se toma la decisión de trasladar las fiestas mayores al segundo fin de semana de septiembre, bajo la denominación “Homenaje al Hijo Ausente de Torrecilla del Rebollar y en Honor de la Natividad de la Santísima Virgen María”.
Finalmente, para facilitar la asistencia de los hijos del pueblo, en el año 1.983 se vuelven a trasladar al tercer fin de semana de Agosto.
En esas fechas, la localidad multiplica su población exponencialmente. Cucañas, ginkanas, verbenas, discomóvil, almuerzos, meriendas, cena de jubilados, cena popular (600 personas), chocolatadas, etc. amenizan las fiestas. El domingo misa y vermut popular. El lunes misa de difuntos.
Es necesario destacar la generosidad de los torrecillanos por su aportación voluntaria y altruista, tanto para organizar las fiestas, como para sufragar en gran medida el coste de las mismas.